La pandemia ha supuesto un antes y un después en nuestra manera de relacionarnos con la gente. Lo que antes veíamos como algo normal, ahora nos puede llegar a escandalizar por no saber muy bien si nos puede afectar o no. Es cierto que no tenemos que relajarnos, pero es conveniente que poco a poco volvamos a hacer una vida normal respetando las medidas sanitarias. Hacer ejercicio, salir a la calle a pasear, mantenerse activo, etc. debe ser un hábito que tenemos que recuperar para evitar el sedentarismo. En resumen, tenemos que retomar la normalidad tras la pandemia.

Otro problema que nos encontramos derivado de la pandemia es la soledad. Si tenemos un familiar que pertenece a los grupos de riesgo es normal que durante este periodo haya estado aislado.

A continuación, te daremos unas pautas por si te sientes identificado con algo, puedas ponerlo en práctica.

  • ¿Volveremos a la situación anterior a la pandemia?
  • ¿Recuperaremos la “normalidad” a la que estábamos acostumbrados?
  • ¿Cuándo?

 

No hay una fecha concreta en la que digamos que nuestra vida será igual a la que antes solíamos hacer, pero tal y como avanza la situación ese día parece que tarde o temprano llegará.

Hay dos factores muy importantes con respecto a estas preguntas: la vacunación y respetar las medidas sanitarias.

 

¿Si estamos vacunados podemos hacer una vida normal?

El hecho de estar vacunados no significa que el Covid-19 desaparezca o que no podamos contagiarnos, significa que, en caso de contraer la enfermedad, sufriremos los síntomas de forma más leve.

Por este motivo es muy importante que sigamos respetando las medidas sanitarias, sobre todo para proteger a la población de alto riesgo. Llevar la mascarilla bien puesta en espacios cerrados y al aire libre cuando no sea posible mantener la distancia de seguridad, evitar aglomeraciones, la higiene y la correcta ventilación, son las prácticas principales para reducir la probabilidad de contagio y evitar la propagación del virus.

 

¿Cómo podemos retomar la “normalidad” tras la pandemia?

La pandemia y sobretodo el confinamiento ha supuesto que paremos en seco nuestra actividad física. Esto ha provocado que el sedentarismo aumente, lo que supone que incremente también la probabilidad de desarrollar otras enfermedades como la obesidad, enfermedades del corazón, colesterol alto, etc.

Para evitarlo tenemos que hacer ejercicio. Según el tipo de persona hay que hacer una actividad física u otra. Hay muchos factores a tener en cuenta, sobretodo para evitar lesiones.

 

¿Tienes miedo a salir de casa? ¿No te sientes seguro?

Poco a poco tienes que empezar a retomar la normalidad tras la pandemia. Esto no significa que te tomes a la ligera las medidas sanitarias, quiere decir que puedes hacer lo que antes solías hacer, pero respetando las medidas sanitarias.

Si todavía no te sientes seguro en espacios cerrados puedes salir a la calle para aumentar tu actividad física diaria. Además de pasear, recibimos las radiaciones solares que favorecen la producción de vitamina D necesaria para metabolizar el calcio y evitar el raquitismo.

Beneficios del sol para nuestro organismo:

  • Disminuye la presión sanguínea
  • Incrementa la respuesta inmunológica
  • Mejora la respuesta muscular
  • Reduce la incidencia de infecciones respiratorias
  • Baja el colesterol de la sangre
  • Mejora nuestro estado de ánimo ya que promueve la síntesis de la serotonina.
  • Propiedades terapéuticas en algunas enfermedades dermatológicas por su efecto antinflamatorio
  • Promotor de la epitelización y la circulación
  • Psoriasis: la exposición al sol por un periodo muy corto de tiempo, 10 minutos basta, promueve la cicatrización de las lesiones. Lo mismo sucede en algunas dermatitis
  • Ayuda al organismo para la generación de vitamina D. La piel al recibir las radiaciones ultravioletas genera vitamina D, esta será metabolizada en los riñones para transformase en su forma activa y de esta manera contribuir con la absorción y depósito de calcio en los huesos. Además, la vitamina D es fundamental para la mineralización de los huesos y de los dientes.
  • Ayuda a prevenir y controlar el acné
  • Más defensas para nuestro cuerpo ya que aumenta el número de glóbulos blancos en sus dos líneas, neutrófilos y linfocitos
  • Metaboliza el colesterol. Nos ayuda a rebajarlo
  • Presión arterial: al dilatarse las arterias disminuye la cantidad de sangre concentrada en los órganos. Esto baja la presión arterial, lo que es ideal para los hipertensos
  • Los rayos ultravioletas regulan la producción de melatonina, hormona que ayuda a definir los ciclos de sueño. La luz solar reduce sus niveles, lo que ayuda a sentirse más despierto.
  • Beneficio para nuestro estado de ánimo ya que promueve la síntesis de la serotonina, una sustancia relacionada con el bienestar

 

¿Qué tipo de actividad física puedo hacer?

En verdad podemos hacer todo tipo de actividades. Sí es cierto que en este aspecto hay que tener en cuenta la edad, patología y estado de cada persona. Lo que para una persona puede suponer un calentamiento, para otra puede significar un gran esfuerzo. Esto no quiere decir que seamos superiores o inferiores, somos diferentes. Lo único importante es el hecho de mantenerse activo para llevar un estilo de vida saludable.

 

¿Llevas muchos meses sin salir apenas de casa? ¿No sabes cómo empezar?

Si hemos acostumbrado a nuestro cuerpo a no hacer ningún tipo de actividad física durante un tiempo, debemos acostumbrarlo de nuevo de forma paulatina. Lo más importante en este punto es evitar lesiones, ya que ahora mismo somos más propensos debido a que nuestros músculos están más debilitados. Para ello, hay que establecer un plan personalizado acorde a cada persona.

Se puede comenzar con paseos cortos e ir aumentándolos poco a poco. Al igual que el ritmo. Al principio no hay que tener prisa, según pasen los días nuestros músculos irán ganando fuerza y resistencia, por lo que podremos caminar más rápido durante distancias más largas.

 

¿Caminar es suficiente para estar en forma?

Estos son algunos de los beneficios de caminar:

  1. Menor índice de masa corporal
  2. Disminuye la presión arterial y el colesterol
  3. Niveles más bajos de azúcar en la sangre
  4. Mejora la memoria y función cognitiva
  5. Disminuye el estrés y mejora el estado de ánimo
  6. Una vida más larga