Hoy en día, pocos podemos permitirnos dedicar tiempo a nuestros mayores. El día a día te supera, las prisas, el trabajo, los hijos.

Sientes que las llamadas telefónicas ya no son suficientes. Todo esto te lleva a sentimientos de duda e impotencia.

¿No sabes si en realidad necesitan tu ayuda? Aquí te doy unas pequeñas pistas:

  • Cuando vamos de visita, nos da la sensación de que están descuidando su higiene.
  • Han tenido caídas recientemente.
  • La casa está desordenada y más sucia de lo normal.
  • Notas pequeños olvidos y te preguntas hasta qué punto son importantes.
  • Han olvidado tomar sus medicamentos.
  • Tuvieron un pequeño accidente de tráfico o les pusieron una multa por no fijarse dónde aparcaban, o meterse en dirección contraria.
  • Han bajado de peso.
  • Están tristes, sin motivación. Sólo ven la televisión.

Estos síntomas, entre otros, no se dan todos al mismo tiempo. Van poco a poco dándote avisos y creando dentro de ti sensaciones de intranquilidad.

Si no sabes qué hacer, deberías empezar por lo más básico. Aquí tienes unos puntos que seguro te ayudarán:

  • Habla con ellos y recoge sus impresiones. También puedes consultar con otros familiares y amigos, y comprobar si están de acuerdo contigo. ¿Quizás te preocupas demasiado?

Lo mejor para evitar dudas son los controles médicos regulares. 

  • Aborda sin dudarlo los temas que consideres importantes, como la seguridad en su casa (¿ese enchufe sigue roto?), o su capacidad para conducir.

Aliéntalos a que hagan reformas sencillas, como cambiar la bañera por ducha o poner un pasamanos en el baño. También pueden usar servicio de coches de alquiler con chófer o pedir que les traigan la compra a casa.

Son pequeños cambios que les harán la vida más fácil. Y a ti, te dejarán más tranquilo.

  • Una de las medidas más eficaces es la de asistencia a domicilio. La persona que les atiende es un profesional que supervisa su estado y les ayuda a realizar las tareas cotidianas. También les anima a salir y a realizar actividades. Su mera presencia previene sentimientos de depresión debido a la soledad o al aislamiento.

Sabemos por propia experiencia que no es tan fácil convencerlos. Unas veces, no son conscientes de que necesitan ayuda. Otras, les es difícil dejar que una persona extraña invada su intimidad. También les cuesta abandonar hábitos de toda una vida. En ocasiones, hacerles ver que no es una decisión inamovible, que pueden cancelar el servicio o cambiar de persona cuando quieran, es determinante.

Por eso se debe ser constante hasta que ellos mismos se den cuenta de que les vendría muy bien una ayudita.

Ignorar el problema no hará que éste desaparezca.

¿Cuidado en casa o en una residencia?

Si te surgen dudas, se ha calculado que las residencias sólo son la mejor solución para el 5% de los ancianos. El 95% restante no necesitará una jamás (sin contar casos graves puntuales, como la recuperación de una operación o un ictus).

Hoy en día existen recursos suficientes para no dejarlos en un entorno extraño y poco controlable:

  • Tele asistencia: pulsera o collar con un botón, que pueden pulsar para recibir ayuda.
  • Centros de día: donde pueden pasar parte del día y relacionarse. Incluso pueden comer allí y recibir medicación.
  • Asistencia domiciliaria: reciben una atención personalizada y un control constante. También se respeta su autonomía y sus deseos.

Estos recursos se pueden usar de manera aislada o combinándolos, según convenga.

Se ha comprobado que la recuperación de las enfermedades es más rápida si están en su casa, a la vez que aumenta su esperanza de vida.

Poniendo en marcha estos sencillos consejos, su día a día puede resultar más fácil y tranquilo. Y tú podrás llamar en cualquier momento y comprobar que todo va bien.

En CAYSAM estaremos encantados de ayudarte y resolver tus dudas. Somos una empresa especializada en acompañar a personas mayores en su propio entorno, con respeto y dedicación.

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